Correct Craft es famosa en el mundo de la navegación marítima desde hace 80 años. 

Por: Robert Morris

Durante la Segunda Guerra Mundial, diferentes empresas fabricaban botes para la Marina. El gobierno buscó a las empresas para que fabricaran 700 en 15 días. Antes de dar una respuesta la empresa Correct Craft, que fabricaba treinta botes cada quince días, respondió: “Oraremos sobre esto, no podemos decirles nada hasta que le preguntemos a Dios”. Así que oraron y en unos días respondieron: “Creemos que podemos hacer en 15 días, 10 veces más de lo que hacemos ahora” en otras palabras, aceptaron fabricar 300 botes en 15 día.

El contrato se firmó pero a los pocos días cuando llegó el fin de semana, no trabajaron en domingo. El gobierno al ver la situación dijo: –Estamos en tiempos de guerra, sólo tienen quince, no tomen libre el domingo–, Correct Craft contestó: –Sí lo haremos, la Biblia dice que hay que descansar un día a la semana; nuestros empleados  tendrán un día de descanso–. El gobierno respondió: –Levantaremos cargos en su contra por traición a la patria, irán  a la cárcel y cerraremos su empresa–. Correct Craft respondió: “Obedeceremos a Dios y no al hombre y vamos a tomar un día libre a la semana”.  Un general de alto rango en el gobierno que era temeroso de Dios, sabiamente dijo: “Déjenlos en paz, dejen que tomen un día libre”.

La empresa Correct Craft logró terminar 300 botes en 11 días, algo que el gobierno no esperaba, ya que les quedaban 4 todavía, entonces les solicito fabricar 100 más. Correct Craft fabricó en cuatro días los otros 100 botes, Dios les dio algunas ideas innovadoras sobre máquinas y herramientas. Dios los bendijo porque lo honraron.

El ejército tomó los 400 botes y los 300 que fabricaron los demás y los llevaron al río Rin  para uso de las tropas. ¡Los 300 botes de las otras empresas ¡No funcionaron! Los únicos barcos que funcionaron fueron los que fabricó Correct Craft.

Sin embargo, el ejercito necesitaba utilizar 700 botes, y a pesar de ello utilizaron los únicos 400 que habían, un punto crítico en la guerra. El general Eisenhower dijo: “Fue un milagro de Dios como los panes y los peces”. Dios bendijo y multiplicó esos botes y las tropas aliadas pudieron cumplir con su misión.

Obedecer incondicionalmente los principios de Dios traerá bendición sobre nuestras vidas.

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