Cada día desde las 6 de la mañana se les puede oír en el programa matutino más escuchado de la radio cristiana en Guatemala: Vaya con Dios.

Siempre con un ánimo enorme y una actitud positiva contagian a los miles que emprenden el viaje diario a sus oficinas o quienes escuchan desde su casa. Conversamos con Rony Madrid y Vicente Sánchez, conductores del mencionado programa, para darlos a conocer como pocos los conocen.

En sus propias palabras ¿cómo se describen?

R.M.: Me considero un hombre de Dios. Vengo de familias que han sido llamadas a servir al Señor. Dios me permitió nacer en un hogar donde habían muchos pastores, y desde muy pequeño, sentí que Dios me había llamado a ser pastor.

Dios me ha confirmado que ese es mi llamado y me ha configurado para eso, esa es mi pasión.

V.S.: Soy un hijo privilegiado de Dios. Él vio en mí lo que ni yo mismo pude haber visto, me introdujo a su camino, motivándome a establecer Su reino a donde quiera que fuera. Considero que soy llamado a salir del templo a penetrar en ciertas áreas de la sociedad. Como el apóstol Pablo, considero que tengo un llamado claro a los gentiles para llevar el evangelio donde nunca se ha anunciado. Gracias a ese llamado he logrado influenciar en las áreas en las que me desenvuelvo.

En iglesia Vida Real he encontrado el medio de cultivo para poder crecer en mi llamado y ministerio. La visión de la iglesia es liberar los sueños de las personas.

Rony Madrid, además de ser conductor es fundador de Radio Ilumina. / Fotografía: Revista actitud – Billy Aguilar

¿El crecimiento acelerado de Vida Real ha sido el esperado?

R.M.: El crecimiento no ha sido una meta. Al compartir las buenas noticias del Señor queremos que todas las personas lo conozcan y se enamoren de Él. Desde que iniciamos con Vida Real no tuvimos el crecimiento como meta principal. Nuestro principal evaluador no son los números, Dios puso en nuestro corazón que debíamos apuntar a ser una comunidad fuerte, y que el crecimiento sería un “subproducto” de esa comunidad fuerte. A pesar de ello, hubo una época donde, personalmente, puse el crecimiento y los números como un referente de mi ministerio y fue una gran trampa, porque cuando la iglesia crece, nos sentimos contentos, pero la falta de crecimiento o el decrecimiento de la iglesia es un descalificador perce que nos puede robar la paz.

A raíz del libro “Una Iglesia con Propósito” del pastor Rick Warren, el Señor me liberó de esa carga y me instó a poner atención a Hechos 2:42-47, que describe la vida de los primeros cristianos y de cómo ellos perseveraban en la doctrina de los apóstoles; tenían comunión unos con otros, adoraban a Dios… y como subproducto de esa comunidad vino el crecimiento. El Señor añadía a la iglesia a los que serían salvos.

Yo había cometido el error de enfocarme en los números, lo cual es horrible porque uno no disfruta la comunidad. Dios me orientó a construir una comunidad y enseñarle a la gente cómo vivir en ella, a través de cinco propósitos: adoración, comunión, discipulado, servicio y evangelismo, dejando que el Señor sea quien construya la iglesia.

Hemos tenido un crecimiento acelerado, sin embargo, no queremos que esa sea la meta, ni que sea nuestro medidor.

Usted ha sido uno de los pocos pastores en Guatemala que no ha generado comentarios negativos, ¿cómo hace para estar al margen y mantener un buen estatus?

R.M.: Si alguien busca notoriedad va a ganar crítica. Es una ilusión pensar que podemos pasar la vida sin tener una crítica mala, ante esto nuestro corazón debe estar guardado en saber que la evaluación viene de Dios, la opinión que más nos debe importar es la del Señor. Yo he tratado de formar una comunidad de líderes, en la cual yo me veo más como un entrenador que como un goleador, y creo que ese es justamente el trabajo de liderazgo; ayudar a otros a que destaquen y a que sus talentos florezcan para el reino. Desde esa perspectiva hemos tratado de formar un equipo y no una personalidad.

Hemos tratado de escuchar la crítica de la gente y tratar de predicar lo que dice 1 Pedro 3:15: “sino santificad a Dios el Seńor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”. Como iglesia debemos preguntarnos qué es lo que la gente critica, para entonces, dar respuesta a esa crítica no solo en la doctrina, sino en cómo nos comportamos.

“Al hablar con Rony, le pedí que me permitiera acompañarlo y trabajar juntos en el ministerio, y desde el 2005 estoy involucrado en el ministerio.” —Vicente Sánchez

Vicente Sánchez es un reconocido médico especializado en Negrólogia, también mostró interés en participar en la política de Guatemala. / Fotografía: Revista actitud – Billy Aguilar

¿Cómo Dios unió la vida de ambos para trabajar juntos en el ministerio? 

V.S.: Desde antes que llegáramos a ese punto, había un nexo entre Rony y yo. De jóvenes habíamos estado juntos en campamentos, yo siempre escuchaba las prédicas de sus papás, nuestras mamás estudiaron juntas… Tiempo después, junto a mi esposa e hijos buscamos y visitamos varias iglesias, y cuando llegamos a Vida Real y escuché predicar a Rony, me di cuenta que eso era justamente lo que estábamos buscando. Dentro de la iglesia un pastor que era amigo mío me dijo que estaban orándole a Dios por gente como yo, y empezaron a orar por mí. Al hablar con Rony, le pedí que me permitiera acompañarlo y trabajar juntos en el ministerio, y desde el 2005 estoy involucrado en el ministerio.

¿En qué momento nace Vaya con Dios?

R.M.: A mí siempre me ha gustado la flexibilidad que la radio ofrece. Yo tenía la inquietud de tener una radio, y de pronto, radio Oasis nos ofreció un espacio de 30 minutos, en ese momento me sentí incómodo con el Señor, porque otros ministerios tenían dos frecuencias y a nosotros solo nos estaban ofreciendo un espacio dentro de una radio.

Orando al Señor, Él me dijo que, por qué no aceptaba el espacio que nos ofrecían en la radio y le demostraba que realmente podíamos hacer algo bueno con el tiempo que nos habían ofrecido. A regañadientes tomamos ese pequeño espacio, y lo utilizamos para transmitir los mensajes del día domingo, pero siempre que escuchaba el programa, me daba cuenta que este reflejaba un ambiente de día domingo, y necesitábamos escuchar otra cosa para el transcurso de la semana, además de que los mensajes pronto se terminaban y ya no nos quedaba contenido para la radio.

En una oración Dios me hizo la pregunta: ¿Cuál es la forma más práctica de tener contenido de alto nivel que no sea limitado? De inmediato pensé que leer libros era la mejor manera. Pronto les propuse, a los que en ese entonces nos apoyaban en la radio, que leyéramos en la misma, el libro una Vida con Propósito. El primero que decidió apoyarme todos los días fue Vicente y posteriormente se nos unió Antulio Castillo. Éramos muy inexpertos en las lecturas de libros por radio, tanto, que hasta dudábamos si alguien nos escuchaba.

En ese tiempo el programa de radio consumía un 25 % del presupuesto de la iglesia. La junta de finanzas de la iglesia ya no quería apoyarnos ya que creían que el programa era un desperdicio y casi lo damos por terminado, pero nos dieron una oportunidad y decidimos seguir por un tiempo, si no funcionaba lo daríamos por concluido.

Con la ayuda de varios colaboradores mejoramos la dinámica del programa, se regeneró tanto, que ampliamos el programa a una hora y posteriormente acordamos con los dueños de la radio que transmitieran una repetición para la segunda ora del tráfico.

Rony y Vicente en la cabina de Ilumina Fm. / Fotografía: Revista actitud – Billy Aguilar

¿Quiénes fueron las personas que formaron parte del equipo que inició esta travesía? 

V.S.: Desde el inicio estuvimos: Rony, Ricardo Marroquín, Antulio Castillo y mi persona, luego se unió Rodolfo Rossino y Fernando Zúñiga que fueron los pioneros del programa. El 95 % de las personas que estamos en la radio somos voluntarios, ya que es una radio no comercial. Hay empresas que apoyan y creen en la visión y dan solamente una ofrenda que no manifiesta ser una pauta comercial.

Con el tiempo hemos tratado de incorporar los aportes que otros amigos nos han dado buscando libros de todo tipo, siempre y cuando aporten al crecimiento personal y espiritual de nuestros oyentes.

¿Cómo pasaron de tener un programa de media hora a tener una emisora fm de 24 horas, además de dos emisoras en línea? 

R.M.: Al inicio no contábamos con el espacio para transmitir durante toda la mañana y acompañar a la gente en el tráfico. Empezamos a indagar si una emisora podía vendernos el tiempo que queríamos, pero un amigo, el pastor Alfonso Bocache, nos dijo que no tenía el espacio que necesitábamos pero que sí tenía una frecuencia. Yo no quería una frecuencia porque eso implicaba pagar demasiado dinero, pero por otro lado, me ilusionaba tener una frecuencia, ya que podíamos tener el control de toda la programación.

Fui delante de Dios, le presenté el plan comercial y le pregunté si aprobaba que tomáramos la emisora, el Señor me llevó a Ezequiel 6 donde Dios le muestra a Isaías por qué estaba molesto con Su pueblo y como el pueblo de Israel estaba adorando ídolos en lugar de adorarlo a Él. Yo no comprendía por qué Dios me llevaba a este pasaje si yo solamente le estaba pidiendo autorización para tomar la emisora, y entonces el Señor me dijo que le molestaba que para la aprobación de los proyectos le preguntara primero al dinero y después a Él. Me sentí avergonzado porque esa era mi forma de proceder, primero veía si teníamos suficiente dinero y luego le preguntaba a Dios. En ese momento Dios me dijo que había cambio de planes, que primero debía preguntarle a Él, y Él se encargaría de proveer. A partir de ese momento aceptamos asumir el reto y arrancamos el uno de octubre.

“Yo soñaba con una radio de música en inglés y en aquel tiempo la radio más popular de música secular en inglés era la “Doble S”, yo anhelaba tener una radio como esa.” —Rony Madrid

¿Cuál es la visión de Vaya con Dios?

R.M.: Nos enfocamos en el crecimiento personal. En Guatemala hay un tráfico muy pesado, y el tiempo que pasamos en él es perdido si no se aprovecha. Siempre hemos querido agregar valor y conocimiento a las personas, por ello quisimos leer libros al aire y que durante el tráfico las personas se enriquecieran con todo ese conocimiento.

Una anécdota que me gustaría destacar de la visión es que, yo soñaba con una radio de música en inglés y en aquel tiempo la radio más popular de música secular en inglés era la “Doble S”, yo anhelaba tener una radio como esa. Ahora, tiempo después, estamos utilizando la frecuencia que ocupaba esa radio, con el  mismo corte, pero cristiano. Es interesante entender cómo Dios vio ese sueño, que seguramente Él había implantado en mí, y lo cumplió.

Aunque al inicio yo era el que tenía mayor “experiencia” en radio, Vicente con su carisma se fue ganando el corazón de la gente e inevitablemente se había convertido en el centro del programa y tuve que entregarle a él la dirección del mismo.

Dios lo estaba llamando a dirigir el programa, eso es algo que los líderes debemos hacer, aprender que los talentos los da Dios y debemos dejar que otros tomen el lugar que les corresponde y al que Dios los ha llamado.

¿Cuál considera que ha sido el éxito del programa?

V.S.: El éxito de la radio es la palabra. La fe viene por el oír, el oír la palabra de Dios. No son nuestros méritos, ni siquiera son los libros en sí mismos, ya que ni siquiera es una gran producción la que tenemos.

Hay mucha gente que nos escribe y nos cuenta que su vida ha cambiado gracias a lo que compartimos en el programa, pero es el poder de la palabra lo que transforma sus vidas.

No tenemos una forma “comercial” de medir el rating y el impacto que tenemos, pero en cambio, sí tenemos una forma de medirlo, y es con vidas cambiadas, empezando por las nuestras y por la gente que nos escribe comentándonos que han resuelto muchos de sus problemas; hemos sido padrinos de graduación de varios de nuestros oyentes que habían dejado a un lado sus carreras y gracias a que en el programa inspiramos a la gente a seguir sus sueños, retomaron sus estudios.

Esa es la manera como medimos el éxito del programa, con una vida cambiada; con una vida que haya decidido entrar al reino.

¿Cuántos libros han leído y cuál consideran que ha sido el mejor?

V.S.: Hemos leído tantos libros que ya hemos perdido la cuenta. Además del libro  “Una vida con propósito” los libros que personalmente me han cautivado son: “Más allá de tu vida” de Max Lucado, “Verdad y transformación” de Vicha Mangalwadi, entre muchos otros más, pero esos dos libros han sido muy significativos.

R.M.: “El Sagrado romance” es un libro que recientemente leímos en la radio y que disfruté mucho. “Camine con Dios” de John Eldredge, “Una vida con propósito”, entre varios más. Lo que sucede con los libros es que cuando los leemos nos parecen impactantes, pero una vez incorporamos esos valores a nuestras vidas al volverlos a leer no nos parecen tan impresionantes, porque los valores ya están incorporados.

¿Cuáles fueron los primeros libros que leyeron en el programa?

V.S.: El primero fue “Una Vida con Propósito”, luego leímos “La Importancia de la inteligencia emocional” de Goldman y “El lado positivo del fracaso” de John Maxwell, fue el tercero.

Vaya con Dios es el programa insignia de la radio, pero realmente las necesidades muy puntuales se van llenando en las tardes con la diversidad de programas que se transmiten. Todos los programas son producidos en vivo y son una plataforma en donde hay gente muy preparada que dona su tiempo para hacer todo esto posible.

Ilumina en poco tiempo dejó de ser un programa y pasó a ser una radio que tiene 10 programas, y todos en vivo.

No te pierdas el video de cómo fue la sesión fotográfica con Rony Madrid y Vicente Sánchez:

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