Si usted cumple con los criterios de la mayoría de emprendedores, contestará “ambos” a la pregunta del título de este artículo.

Noam Wasserman descubrió que, según la evidencia, no se puede ser ambos. ¿Rey o rico? Si no responde, podría quedarse sin ser uno ni el otro.

Por: Julio Zelaya

¿Sabía que cuatro de cada cinco emprendedores que financian el negocio con inversionistas son forzados a ceder la gerencia general? Esta situación se da porque los emprendedores que se enamoran de proyecto dejan de tomar decisiones correctas para el negocio y sacrifican el valor a largo plazo.

Adicionalmente, como probó un estudio de la Universidad de Purdue, los fundadores aseguran que su negocio tendrá una posibilidad de éxito del 81 por ciento, pero que si cualquier persona que no sea ellos funda el mismo negocio, la idea tendría 59 por ciento probabilidad de funcionar. Los emprendedores, en su mayoría, se apegan a la idea, son sobre confiados y, en ocasiones, ingenuos.

Si usted escoge ser rico, deberá ceder acciones y control sobre la empresa, atraer a inversionistas y directores externos. Parcialmente se acumula riqueza de esta forma porque se toman mejores decisiones pero, adicionalmente, porque los equipos multidisciplinarios traen a la empresa las competencias necesarias para desarrollar el negocio en los momentos críticos. Por otro lado, el riesgo se diluye entre los nuevos socios.

Si usted escoge el poder, podrá tener el control accionario y de las decisiones, pero tenderá a tomar resoluciones que sacrifican el largo plazo del negocio. Por otro lado, la posibilidad de que cuente con el capital necesario para que el negocio crezca en proporción interesante se reduce al ser una única persona. La mayoría de emprendedores empieza el negocio deseando riqueza y poder. Sin embargo, llega el momento cuando tienen que optar por maximizar uno o el otro. No es una decisión fácil, pero es crucial para el negocio.

Muchos factores influirán en cómo tomar la decisión: el propósito de vida, el momento en la vida del emprendedor, entre otros. Uno principalmente fuerte es la percepción del potencial del negocio. Los fundadores toman decisiones diferentes cuando piensan que el negocio tendrá el potencial de ser extremadamente valioso que cuando piensan que no será tan valioso.

¿Qué significa éxito para usted? ¿Dinero? ¿Control? Cuando conteste esa pregunta, recuerde el proverbio chino: “Decide tres cosas al inicio: las reglas de juego, lo que está en juego y el tiempo de terminar”.

Deja tu comentario:

comentarios