Se cuenta que Jonás Salk, el medico que descubrió la vacuna contra la poliomielitis, intento unas 200 veces para dar con la formula correcta. Alguien le pregunto: “Señor Salk como se siente después de haber fallado 200 veces? Salk respondió: “Yo nunca he fallado 200 veces…solo he descubierto 200 formas de cómo NO vacunar contra esta enfermedad”.

La perseverancia es la clave de todo gran logro porque nunca se ha logrado nada de valor duradero sin ella. Todo lo que vale la pena en la vida sucede con perseverancia, disciplina y energía invertida. Sin embargo, perseverar nos cuesta a muchos de nosotros. He aquí algunas pautas que te ayudaran para perseverar.

Motivación: Pregúntate ¿Por qué hago lo que hago? Continuamente considera esto. El ‘por qué’ siempre determina el ‘por cuánto tiempo’. La vida es una maratón, no una carrera de 100 metros. La carrera de la vida no la gana el más rápido, sino aquellos que no se dan por vencidos hasta el final.

Identificación: Descubre tus fortalezas y sé honesto acerca de tus debilidades. Cuando Dios le pregunto a Moisés que tenía en sus manos el respondió “una Vara” (Éxodo 4.2). La vara para Moisés simbolizaba su identidad, su influencia, y su ingreso. Igualmente, Moisés reconoció su debilidad de no poder expresarse bien en palabras.

Concentración: Cuanto más enfocado esté, más efectivo seré. Debo enfocarme y trabajar concentradamente en la tarea asignada. Cuando nos concentramos en la adversidad, ganamos la aprobación de nuestro Señor Jesucristo, quien le dijo a la iglesia que sufría en Éfeso: “Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia” (Ap. 2:2).

Conéctate: Al pasar por la adversidad, ten cuidado con los pesimistas y las personas tóxicas. Cuídate de las personas que intentan desviarte de tus sueños y metas. Conéctate y pasa tiempo con optimistas y gente de fe. La palabra indica que es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito (Eclesiastés 4.9).

Por: Arnold Enns

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