Desde la creación Dios dotó al ser humano; hombre y mujer, con cinco sentidos que le permiten disfrutar y emocionarse con todo lo creado.

Los sentidos no tendrían ninguna razón sin las emociones. Tanto unos como otros son un regalo de Dios para el ser humano; nos permiten experimentar placer y contentamiento en nuestros corazones. El  arte, entretenimiento y deporte como áreas de influencia en la sociedad, tienen eso en común: Provocan emociones y sensaciones de placer que en lugar de ocultarlas, anularlas o ignorarlas debemos estimularlas de acuerdo al deseo del corazón de Dios. Amamos a Dios y lo honramos cuando usamos nuestros sentidos  y emociones de la forma correcta.

Por: Roberto Jimenez

Cada creyente debe reconocer que el placer incide poderosamente en nuestros corazones, es eso lo que nos obliga a asumir la responsabilidad de administrar el arte y entretenimiento que consumimos. Esta es solo una cara de la moneda. La otra, son todas aquellas personas que Dios ha llamado a utilizar estas herramientas para expresarse, realizarse y a la vez dar testimonio de lo que puede hacer en nuestra vida cuando la rendimos a Él.

Los artistas son, como describiría un autor guatemalteco: «Los ojos del Cuerpo de Cristo, porque permiten que entre al cuerpo una luz que tal vez no sabíamos que estaba allí, ya que al artista Dios le dio la habilidad de ver más de la realidad, más del gran panorama que Dios creó. No estoy diciendo que ven “otra” realidad u “otro” gran panorama. Realidad solo hay una, la que Dios creó. Pero los ojos del cuerpo de Cristo, los compositores, músicos, pintores, actores, coreógrafos, arquitectos, escultores, cantantes, cineastas, diseñadores gráficos… ellos, nos permiten ver más allá de lo que podemos percibir con nuestros sentidos».

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Vijay Govindarayan, Director de Innovación de General Electric, recientemente marcó mi vida al escucharle en una conferencia, derribar, a través de un argumento sólido, la idea de que los líderes creativos e innovadores (a quienes yo comparo con artistas, músicos o deportistas) son subversivos que luchan contra el sistema. Vijay anima a este grupo de personas a que aprendan a utilizar el sistema para alcanzar y lograr sus metas, en lugar de luchar contra él.

Si la iglesia contemporánea no apoya el trabajo de los miembros que tienen pasión por este monte, pierden los artistas, músicos y deportistas; pierde la iglesia, pierde la obra… perdemos todos.

En otras palabras, si tú eres un artista, no deberías ver a la iglesia como tu enemiga, deberías utilizar la estructura que la iglesia posee para alcanzar tus metas. Vivimos nuevos tiempos y la iglesia contemporánea ha entendido en buena parte que, si no apoya el trabajo de los miembros que tienen pasión por este monte, pierden los artistas, músicos y deportistas; pierde la iglesia, pierde la obra… perdemos todos.

Hoy, mi reflexión para los que están situados en el monte del arte, el entretenimiento y el deporte, es animarles a dar todo de si para seguir su camino hacia la cumbre de esas áreas de influencia donde Dios les ha colocado. Pero les pido que cada obra que realicen vaya física o espiritualmente calzada con la misma frase con la que Bach firmaba sus composiciones: Soli Deo Gloria. Lo que hagan en privado Dios lo recompensará en público, y cuando alcancen el aplauso… Soli Deo Gloria. A Dios sea la Gloria.

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