Para tener una empresa, una familia, una institución o un país de calidad, lo primero que hay que hacer es empezar consigo mismo y  formar hombres de calidad total.

Por: Karlos Kasuga                           

Para ello se necesitan seguir cuatro pasos:

  1. El Bien Ser, es decir, ser puntuales, ser honestos, ser disciplinados, ser trabajadores, ser estudiosos.
  2. El Bien Hacer, todo lo que hagamos debemos hacerlo bien desde un principio.
  3. El Bienestar,  las personas que llegan a sentir este paso son aquellas que siempre dan más de lo que reciben y esto no es sólo en el trabajo, sino con su familia y con la sociedad y eso les hace sentir un real bienestar.
  4. El Bien Tener, las personas que llegan a tener los 3 pasos anteriores, en algún momento llegarán a tener este cuarto paso, no hay que buscar tener fácil y rápido sin haberlo hecho bien y sin nunca antes haberse sentido bien.

En nuestro país se puede lograr llegar a estos cuatro pasos, siempre y cuando se dé una educación informativa más que una educación instructiva, ya que de nada nos servirá que en nuestra empresa trabajen personas que tengan varias licenciaturas, maestrías o doctorados, si no es puntual, si no es honesto, si no sabe trabajar en equipo, si no tiene mística…, mientras más tiempo lo tengas más daño te va a ocasionar.

Los valores son lo más importante en el ser humano y es lo que hace el cambio en nuestro país, y en la gente que triunfa o en la que se queda en la mediocridad. Los elefantes de los circos son animales tan grandes que tienen que ser amarrados por los cirqueros, fueron creciendo en lugares sucios y con malos olores. Cuando salen a trabajar salen como lo hacen muchos de los trabajadores de nuestras empresas, sólo hacen el trabajo que deben de hacer, ni un movimiento de más ni un movimiento de menos, sólo dan lo que les piden, y una vez que terminan de trabajar los vuelven a anclar. Así es durante mucho tiempo hasta que se mueren o lo cambian en el camino por otro elefante. Los elefantes nunca salen a trabajar con mística, no trabajan por buscar resultados, por un objetivo, o por un sueño, van a trabajar simplemente por miedo o por necesidad.

Cuando nuestros empleados tienen mística, van por resultados, por objetivos, por metas y por lograr sueños todo cambia, ya que el que cumple con sus obligaciones y da más de lo que debe, convierte su mundo en un paraíso, en cambio el que sólo pide y sólo exige, a diferencia del que da, convierte su mundo en un abismo.

Muy poco se puede hacer cuando la raíz de todo esto, es decir la educación, está mal. Países que han quedado hechos polvo después de la guerra como Alemania y Japón, han logrado resurgir porque la educación básica estaba bien enraizada, y aunque caigan bombas atómicas y lleguen tsunamis, si la planta está bien enraizada vuelve a reverdecer, si la raíz está podrida muy poco se va a poder hacer. Si quieres riqueza para diez años, siembra árboles frutales, pero si quieres riqueza para toda la vida, siembra en ti y en tu gente educación.

En las empresas y en los hogares hay que sembrar siempre educación. 3 de los problemas que tiene nuestro país son: alimentación, educación y el trabajo; si a estas tres cosas no le damos la importancia debida nos será muy difícil salir adelante.

Cuando logramos tener más allá de una relación laboral con nuestros empleados y logramos relacionarnos más, nos damos cuenta cuáles son las angustias que tienen los trabajadores de nuestro país, entre ellas, que no cuentan con seguridad de trabajo, no saben cuándo lo van a despedir y siempre vive angustiado; pero algunas de las razones por las cuales los jefes de los empleados prescinden de sus servicios es porque llegan muchas veces tarde, faltan mucho, roban algo de la empresa, tienen algún tipo de vicios nocivos o porque comparte información de la empresa con la competencia, pero si el empleado no muestra ninguno de estos aspectos siempre tendrá seguridad de su trabajo.

Los sueldos nunca son motivadores para los trabajadores  ya que al primer y segundo mes se sienten conformes con su salario, al tercer mes siente que les hace falta, al cuarto mes ya se sienten inconformes y durante los siguientes meses siguen renegando de su trabajo y de su sueldo. El único motivador que hace que la gente se mueva y trabaje, son los sueldos morales, es decir, reconocer y agradecer su trabajo y su labor dentro de la empresa.

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