+ uno = 10



× cuatro = 4


La unidad se logrará aceptando la diversidad, armonía y participación de la iglesia.

Por mucho tiempo la iglesia ha tratado de cumplir el mandato que Dios nos delegó al mencionar que debíamos ir por el mundo predicando su Palabra. Algunos han logrado cumplir en una mínima parte esta comisión, sin embargo no podemos decir que esta obra ha logrado crear una unión irrompible en el cuerpo de Cristo.

Por: Fabiola Enriquez 

Cada oportunidad que tenemos de escuchar algún sermón acerca de la unidad, inmediatamente lo asociamos a la manera en la que debemos tratarnos y convivir con los miembros de una misma congragación, lo cierto es que la mayoría de cristianos creen que por el hecho de tener las mismas ideologías, o “compartir” un mismo líder cristiano se encuentran en unidad.

Juan 13:35 menciona “En esto conocerán todos que ustedes son mis discípulos, si se aman unos a otros” si realmente comprendemos lo que Juan quería decir en este versículo entonces entenderemos que el mundo identifica que somos cristianos por la manera en la que nos relacionamos y tratamos a los demás, poniendo por encima el amor que como creyentes hemos desarrollado en Cristo. Sin embargo la unidad de la iglesia va mas allá de la unidad que como cristianos tenemos para con otros creyentes.

En 1 Corintios 12:14 -en adelante- el apóstol Pablo habla acerca del cuerpo de Cristo, además comenta que todos pertenecemos a Él y por lo tanto somos miembros de su cuerpo, y como en todo cuerpo cada miembro debe estar coordinado y debe trabajar en conjunto además de mantener una relación diaria y constante para que cumplan correctamente sus funciones.

El Señor quiere ver una iglesia que se encuentre realmente unida entre sí, tal y como lo es como un cuerpo, el problema es que muchas  iglesias se enfocan en hacer los eventos más grandes, reunir la mayor cantidad de gente domingo a  domingo, y se olvidan completamente de la necesidad que como iglesia tenemos de convivir en unidad.

El pastor Luis Fernando Solares, presidente de Ministerios Motivación Cristiana menciona que la unidad es ser uno en el Espíritu aunque no todos mantengamos una uniformidad debida de culto, la Iglesia está unida por el Espíritu Santo, y solo así será considerada como una iglesia de Jesucristo en la tierra, pero aún es necesario trabajar en la parte visible de la unidad de la iglesia, es decir, demostrar que somos un mismo cuerpo procurando que las diferencias de culto y las diferencias sencillas en el aspecto doctrinal no afecten demasiado a la unidad de la iglesia, ya que será muy difícil estar de acuerdo y ser unánimes debido a las diversas denominaciones existentes, agregó  el pastor Solares.

En su carta a los efesios el apóstol Pablo habla acerca de la unidad que debe existir en el cuerpo de Cristo, Efesios 4:4-6 señala el amor que Dios tiene hacia su pueblo y la manera en la que lo acompaña sin hacer distinción alguna, siendo uno mismo en Él; “un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5un Señor, una fe, un bautismo, 6un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”.

La unidad se logrará aceptando la diversidad, armonía y participación de la iglesia, comentó Samuel Berberian, director y fundador de Federico Crown Institute. Además añadió, que la Iglesia se asemeja a una orquesta, en donde no todos somos violines, por el contrario, cada instrumento cumple su función y destaca cuando la partitura lo requiere, en ese momento el resto de la orquesta le da su espacio y el director se encarga de armonizar. Si el director quiere realizar cambios los realiza y nadie de la orquesta opina, pero cuando Dios como director de la orquesta desea realizar cambios la falta de tolerancia y los diversos ataques ocasionan problemas además de evidenciar la falta de identidad en la que se encuentran nuestras iglesias, afirma Beberian.

Solares además menciona que una de las razones principales que hacen que la iglesia no logre mantener una unidad debida es porque las iglesias creen que sus doctrinas son las únicas que están correctamente interpretadas sin comprender que existen diferentes manifestaciones del Espíritu Santo las cuales Él nos otorga.  “Debemos procurar la unidad en base al amor que el Señor Jesús nos pide que tengamos los unos con los otros, haciendo lo que podamos para amarnos como Jesucristo nos amó, ya que la razón por la cual la iglesia en Guatemala no ha podido relacionarse como debería es precisamente por el recelo y actitud errónea que la iglesia ha tomado, obviando el nuevo mandamiento que Jesús nos dio en Juan 13:34 –Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros, como yo os he amado, que también os améis unos a otros-. Si no cumplimos lo que está escrito todavía estamos carentes de manifestar la unidad que Él tanto anhela” Agrega.

El pastor Cesar Vásquez, presidente de la Alianza Evangélica de Guatemala concuerda con Solares al mencionar que la iglesia solo se encuentra unida por el Espíritu Santo siendo Dios quien nos une, pero el orgullo y la soberbia son dos enemigos de la unidad y no nos permiten sentir empatía por nuestro prójimo. El enemigo vino a poner división donde no hay unidad de espíritu, como cristianos debemos buscar un mismo sentir, un mismo deseo y una misma búsqueda que es, nuestro Señor Jesucristo.

“Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes sintiendo una misma cosa”. Filipenses 2:2

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