TRASCENDIENDO A LO SOBRENATURAL EN LOS NEGOCIOS

No se trata de usted, no se trata de sus habilidades, de sus conocimientos o de sus contactos; se trata del poder de Dios que actúa a través suyo por medio de la fe.  Usted y yo, hijos de Dios por medio de la redención en Jesús, tenemos una bendición sobrenatural y poderosa. Efesios 3:20 dice: “Y a aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros” (LBA). Más allá de lo que pedimos o aun entendemos, de acuerdo a un poder que es dado por Dios, somos portadores de un poder sobrenatural para establecer el reino de Dios en nuestra nación.  Las naciones se fundamentan con hombres y mujeres que construyen hogares fuertes (que es la primer congregación que Dios nos ha delegado pastorear) que hacen funcionar adecuadamente instituciones educativas, de gobierno, deportivas, de negocios y los medios de comunicación. Dios quiere que las naciones completas reflejen su señorío y reino (Salmos 2.8, 22:27 y Apocalipsis 2.2).

Lo anterior es parte de las enseñanzas impartidas por Lance Wallnau, junto con los profetas Dave Yarnes y Rob Robinson en la conferencia organizada por el Movimiento de Negocios Sobrenaturales realizada del 20 al 22 de febrero de 2014, en el Centro de Convenciones Ilumina, donde más de 500 personas fueron desafiadas a influenciar el lugar de trabajo, de estudio o de actividad gubernamental o deportiva con la gracia, el favor y el poder que Dios ha prometido para sus hijos.

Siete son los montes que debemos conquistar para poseer nuestra nación: el Monte de la iglesia, que ha ido creciendo en forma acelerada en Guatemala, más los otros seis montes: familia, educación, gobierno, medios de comunicación, deportes y negocios, los cuales no hemos conquistado y debemos conquistar llevando  principios de la cultura de Dios sin religiosidad, tal como Él nos enseñó, contando historias (parábolas) en público y revelándolas en privado.  Se trata del poder de influenciar el pensamiento cristiano en las instituciones de los siete montes.  Dios nos ha mandado a hacer discípulos; los discípulos cambian la sociedad, en cambio  la religiosidad quiere matar los deseos de Dios en nuestro corazón.

El profeta Rob Robinson recordó que hay una semilla que Dios plantó en los hombres de negocios para llevar reforma, reavivamiento y transformación  en la actividad económica, de gobierno y de negocios de nuestro tiempo; también lanzó un desafío con la pregunta ¿Qué semilla de Dios ha recibido en su corazón, que pudo haber olvidado, pero necesita recordar? Así como la semilla necesita tiempo para germinar, nosotros necesitamos meditar, creer y actuar  en base a esa promesa hasta llegar a recibirla.

Dios actúa de forma sobrenatural en los negocios, sin que eso signifique precisamente ser sensacionalista. Dios derrama favor, gracia, influencia, contactos y esas “coincidencias divinas” que significa estar en el lugar correcto, en el momento correcto, con la persona correcta, en la situación indicada.  Lo invito a meditar en la historia de Felipe relatada en Hechos 8:26-30 y tomar ánimo para apresurarse a alcanzar el momento exacto de esa “cita divina”.

Que el favor de Dios se derrame en su negocio de forma sobrenatural, que Dios le regale de su favor, de su gracia y le permita anticiparse al futuro basándose en una relación de amistad íntima con él.

Por: Anner Mejía

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