Claro, usted tiene fallas, imperfecciones y fracasos. Por supuesto, tiene dolores, planes y problemas. Sin embargo, pensar más y más en usted y luego tomar un libro de autoayuda no va a servir de mucho. ¿Por qué? Porque la autoayuda, no ayuda. Lo mejor que puede hacer es pensar primero más y más en Jesús y tomar un libro que le ayude a aprender sobre la ayuda del Espíritu. La ayuda del Espíritu es una ayuda seria. El Espíritu Santo ayudó a Jesús y quiere ayudarle a usted.

No estoy tratando de desanimarlo, pero debo ser sincero antes de poder edificarlo.

Vayamos a la base de su vida, ¿qué lo mantiene despierto en la noche, hace que se estrese durante el día e inunda su mente antes de levantarse en la mañana? La mayoría de las veces está pensando en usted, ¿cierto? Luego, va a la iglesia por una hora un par de veces al mes y se frustra con Dios porque no parece que Él estuviera haciendo lo suficiente para ayudarlo. Mientras tanto, el líder de alabanza canta sobre la bondad de Dios, el predicador le recuerda de las promesas de Él y usted va a casa preguntándose qué es lo que no entiende.

¿A dónde va en busca de esperanza, ayuda o sanidad? Ha examinado su vida a la luz de estas preguntas: ¿Cómo vivió Jesucristo y dejó su legado? Si Jesús estuviera viviendo mi vida, ¿qué estaría haciendo y cómo lo haría? Esa es la llave que abre el resto de su vida. No quiero que viva su vida por Cristo. ¡Quiero que Cristo viva la vida de Él a través de usted!

Extracto del libro: Jesús lleno del Espiritu
Autor: Mark Driscoll


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