No es “Vayan y traigan discípulos”

Algunos cristianos han malinterpretado las palabras de Jesucristo “Vayan y hagan discípulos”, y ahora cómodamente dicen: “Vayan y traigan discípulos”.  En lugar de evangelizar al no cristiano, se encuentran apasionados por evangelizar a sus amigos cristianos de otras congregaciones para que se trasladen a la suya.

El crecimiento del Reino se da cuando un pecador se arrepiente de sus pecados, cuando responde a la predicación del evangelio de Jesucristo.  Pero cuando un cristiano invita a otro a cambiarse de iglesia, no hay crecimiento, sino movimiento.

 LE PROPONGO CINCO SOLUCIONES A ESTA SITUACIÓN

 1. No invite a otros cristianos a pasarse a su congregación.  En cambio, promueva la lealtad. ¿Qué hace si está casado y encuentra a una mujer más bonita? ¿Deja a su esposa y se va con la otra? Como usted es fiel, en lugar de dejarla, invierte en ella.  Porque la ama, le da dinero para que compre ropa bonita, accesorios, para el salón de belleza y para sus uñas. Siempre existirá una congregación más bonita o con mejores instalaciones.  No se cambie de iglesia, ayude a fortalecer las debilidades en la suya.  No haga de la Gran Comisión, la Gran Intromisión.  Deje a sus amigos cristianos en sus congregaciones.

2. Realice la difícil tarea de evangelizar a aquellos, que aún, no han puesto su fe en el Señor.  Somos la luz del mundo, pero: ¿De qué nos sirve una linterna al medio día? Sus amigos cristianos no necesitan la luz ¡están en la luz! La luz la necesitan aquellos que están en tinieblas. Invite a su congregación, pero invite a pecadores.  La salvación es para aquellos que están perdidos, por eso en la Fráter, tenemos prohibido que nuestros miembros inviten a miembros de otras congregaciones a sus células.  Definitivamente no queremos pescar en pecera, sino en mar abierto.

3. Cuando un amigo cristiano lo invite a pasarse a su congregación, desenfóquelo de la Gran Intromisión y enfóquelo a la Gran Comisión.  Véalo fijamente a los ojos y dígale pausadamente, Jesús dijo: “Vayan y hagan discípulos” no “Vayan y traigan discípulos”.  La invitación que me estás haciendo hay que hacérsela a alguien que necesita de Cristo, no a alguien que ya vive rendido a sus pies.

4. Recuerde que su congregación es una iglesia local que forma parte de la iglesia universal, el cuerpo de Cristo.  Ninguna congregación debe verse como un partido político que anda compitiendo con los demás para ver quién gana ante los ojos de la nación.  Porque toda iglesia local jamás debe competir con otra iglesia local, pues ambas forman parte de la iglesia universal.  Aunque trabajamos localmente por separado, universalmente somos uno, y la cabeza de la iglesia universal es Cristo Jesús, y nosotros los miembros de todas las congregaciones su Cuerpo.

La iglesia local es una congregación de cristianos con su propia estructura de administración, con concepto de reunión congregacional y estrategia para el cumplimiento de la Gran Comisión.  Aunque está separada de las demás iglesias físicamente en su lugar y administración, la unidad de todas ellas recae en el evangelio mismo.

5. Su pastor no es Dios, y su misión no es su congregación, sino la Gran Comisión.

La Biblia es clara cuando dice que Dios no comparte su gloria con nadie.  Cuídese mucho de hablar más de su pastor que de Dios y de caer en la Pastorlatría.  Su pastor es un simple mortal al servicio del eterno Dios.  Su pastor merece respeto pero no su adoración, ésta es sólo para Dios.  Su pastor no compite con otros, es parte de miles de pastores que tienen la inmensa responsabilidad de dirigir una congregación; y su misión personal no es servir en una congregación aunque debe hacerlo, su misión es cumplir la Gran Comisión en todo tiempo y lugar.  Su misión es vivir en santidad y buscar que otros por su testimonio de vida y predicación, también decidan vivir en santidad, porque un cristiano es real si vive en santidad, pero sólo es productivo si gracias a él otros viven en santidad.  El “vayan y traigan discípulos” es una estrategia de “crecimiento” que debilita a la iglesia.

Somos la luz del mundo, no un imán para los cristianos.  No lleve la luz a la luz.  Lleve la luz a las tinieblas.  Sea fiel a la iglesia en la que Dios lo sembró y respalde la visión de su pastor.  Es cierto, es imposible evitar que algunas personas se pasen a su congregación y usted no puede cerrarles las puertas, lo que es totalmente incorrecto es invitarlos a pasarse a la suya.  Somos llamados a hacer discípulos de Jesús de todo no cristiano, y no a invitar a discípulos ya formados a nuestra congregación. Continúe predicando el arrepentimiento de pecados a quienes no conocen lo que es amar y ser amados por Dios, porque como dice uno de mis Catapultazos: “Robar miembros de otra congregación es cumplir la Gran Intromisión, nunca la Gran Comisión”.

Por: Ps. Alex López

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