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Originario de Santa Eulalia, Huehuetenango, Marcos Andrés Antil, tuvo que partir hacia Estados Unidos junto a su familia, debido al conflicto armado que vivió Guatemala décadas atrás.

Recientemente tuve el honor y gran gusto  de conversar con uno de los guatemaltecos que me inspiran y motivan a seguir en busca de mis sueños. Lo conocí en El Fashion Show de Saúl E. Méndez, donde muy merecidamente fue nombrado personaje del año.

Por: Alexis Canahuí

Originario de Santa Eulalia, Huehuetenango, Marcos Andrés Antil, tuvo que partir hacia Estados Unidos junto a su familia, debido al conflicto armado que vivió Guatemala décadas atrás. Estando en dicho país, continuó sus estudios y logró entrar a la universidad –aunque no a la mejor– debido a su condición de inmigrante. A pesar de todas las dificultades que conlleva vivir en un país diferente, en cultura, idioma y tantas cosas más, logró obtener un título universitario, el cual le abrió puertas importantes, las cuales junto con el sacrificio, lo han ayudado a escalar peldaño tras peldaño.

Hoy en día dirige “XumaK–enq’anjob’al” que significa “florescencia”, una empresa con oficinas en Estados Unidos, Guatemala, Colombia y México; que ofrece servicios a empresas transnacionales en Dinamarca, Australia, Francia, Estados Unidos, Latinoamérica…

Conversamos por más de dos horas, aprendí mucho de él como empresario, aunque más debo decir, como persona.  Comparto con todos aquellos que desean escuchar alguna historia que los motive; con los que un día decidieron emprender y hoy están luchando por su sueño; y con aquellos que saben que llegar a una posición de éxito, no es cuestión de suerte, sino de actitud.

Alexis Canahui entrevistando a Marcos Andres Antil en Guatemala.

Alexis Canahui entrevistando a Marcos Andres Antil en Guatemala

¿Cómo iniciaste tu vida profesional?
En la época del Internet Boom (año 2,000), en Estados Unidos todos los ingenieros en sistemas éramos bastante cotizados; obtuve varias ofertas de trabajo incluso antes de salir de la universidad, dos de esas propuestas captaron mi interés, una era en una empresa financiera –banco–, donde me ofrecieron una plaza muy atractiva, y un acondicionamiento como cualquier ejecutivo desearía. La otra propuesta era de una empresa Suiza que se estaba abriendo brecha en Estados Unidos, la oficina era en un garaje y no contaba siquiera con aire acondicionado, pero tenía una variante, estaban iniciando una nueva tecnología, entonces pensé que si aceptaba y aprendía todo lo que pudiera, en 10 o 15 años yo sería un experto en dicha tendencia tecnológica; fue muy difícil decidirme, pero una persona me enseñó una lección, me dijo: “cuando te enfrentes a una decisión, si está en tus manos poder hacerlo, hazlo, de lo contrario entrégalo en las manos de Dios”, eso hice, dejé que Dios me guiara en la decisión que debía tomar, y opté por la segunda propuesta. Recuerdo que me gradué en junio del 2,000, precisamente un sábado; el domingo me entregaron mi nuevo vehículo; el lunes ya tenía trabajo.

Superamos la crisis económica del 2008,
para el 2013 ya éramos ochenta colaboradores en la empresa.

¿Cómo fue ese primer trabajo?
Estando en mi primer trabajo, me desarrollé muy bien, yo tenía tres cargos: Software Engineer, Solution Engineer y Trainer; básicamente yo programaba, solucionaba problemas y capacitaba a los colaboradores, eso me hacía una pieza clave dentro de la empresa; pero yo deseaba crecer. Me di cuenta que ahí no lo lograría, así que tomé otra decisión que marcó mi vida; dejé la empresa.

¿Saliste decidido a emprender?
Si y no, ya que tenía varias propuestas de trabajo, pero no las acepté porque creí que enfrentaría los mismos problemas nuevamente. Leí un libro que decía que si uno quiere emprender su propio negocio, debe ahorrar como mínimo 6 sueldos para subsistir en el inicio de la empresa; lo hice y emprendí. Los primeros cuatro meses fueron muy duros y en algún momento estuve a punto de rendirme. No fue sino hasta el sexto mes cuando cerré mi primer negocio con The Best Western, la cadena de hoteles más grande del mundo. Las puertas empezaron a abrirse. A partir de ese entonces el trabajo empezó a crecer y contraté a dos personas, empezó a crecer el equipo de Xumac.

Parece que el nombre Xumac quedó muy acorde ¿la empresa floreció rápidamente?
En 5 años crecimos bastante, pero la recesión del 2008 nos dio un golpe bastante fuerte, estuvimos a punto de cerrar Xumac; los clientes nos exigieron trabajar como offshore ya que eso sería mucho más económico; empezamos a buscar dónde poder iniciar operaciones y el país ideal era India, ya que ofrece mano de obra súper barata; los Ingenieros en Sistemas tienen las mejores líneas de códigos; en cambio en Guatemala todos los estudios que hice apuntaban a que era el peor para hacer negocios en sistemas. En Guatemala se gradúan 15 Ingenieros en Sistemas al año, a nivel nacional. Sin embargo yo me había relacionado con algunos Ingenieros aquí en Guatemala, y conocía su trabajo y la dedicación que tenían, la puntualidad no era el don más grande de ellos debo agregar; de esta forma ofreceríamos nuestro servicio nearshore, que era un nuevo concepto que tuve que explicarle a mis clientes. Mientras que en India la diferencia de horario es muy grande, en Guatemala únicamente hay dos horas de diferencia de las oficinas en Estados Unidos. Así superamos la crisis económica del 2008, para el 2013 ya éramos 😯 colaboradores en la empresa.

Oficinas de Xumak en Guatemala.

Oficinas de Xumak en Guatemala.

¿Rompiste con el paradigma de ir en busca del sueño americano?
Mi familia y yo fuimos a buscar oportunidad a Estados Unidos, ahora yo vengo a trabajar a Guatemala, no solo, sino con muchos norteamericanos que vienen a trabajar en XumaK.

¿Cuál ha sido el reto más fuerte que enfrentaste?
Los recursos humanos, aquí en Guatemala tenemos 148 puestos de trabajo, de los cuales ocupamos únicamente 70, a pesar de ello estoy seguro que en XumaK contamos con los mejores ingenieros del país; nuestra retención de empleados es del 95%, eso habla bien de la empresa.

¿Qué visión tienen como empresa?
Como meta tenemos llegar a 100 empleados, estamos muy cerca de alcanzarla, tomando en cuenta que el 2010 lo iniciamos con 20 empleados, ahora somos 8O, podría decir que la meta más ambiciosa es que XumaK tenga de 5 a 10 mil empleados a nivel latinoamericano; queremos ser la empresa más fuerte en el mercado de Digital Marketing en Latinoamérica, ser el nearshore más grande respecto a talento en programación.

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