× 5 = cuarenta cinco



3 + = doce


Si somos honestos, reconoceremos que la persona más difícil de dirigir somos nosotros mismos. La mayoría de la gente no tiene que preocuparse de la competencia. Los demás no son la causa de que salgan perdiendo. Si no ganan, es porque ellos se descalifican a sí mismos.

Por: John C. Maxwell

Eso es tan cierto para los líderes como lo es para cualquier otro. Nosotros frecuentemente somos nuestros propios enemigos. ¿Por qué es así?

No nos vemos a nosotros mismos como vemos a los demás

Mis años aconsejando a otros me han enseñado algo importante: las personas rara vez tienen una imagen realista de sí. La naturaleza humana parece dotarnos de la capacidad de evaluar a todo el mundo, menos a nuestra persona. Por ese motivo en mi libro Cómo ganarse a la gente empiezo con el Principio del Espejo, el cual advierte: «La primera persona que debemos de examinar… nosotros mismos». Si usted no se ve a sí mismo de modo realista, nunca comprenderá dónde yacen sus dificultades personales; y si no puede verlas, no podrá ser autodirigido con eficiencia.

Somos más duros con los demás que lo que somos con nosotros mismos

La mayoría de las personas utiliza un juego de criterios para juzgarse a sí mismas y otro completamente diferente para juzgar a los demás. Tendemos a juzgar a los demás según sus acciones.

Todo es sencillo y tajante. Sin embargo, nos juzgamos a nosotros mismos según nuestras intenciones.

Aunque hagamos algo indebido, si creemos que nuestros motivos fueron buenos, nos eximimos de la responsabilidad; y muy seguido estamos dispuestos a hacer eso una y otra vez antes de exigirnos cambios.

El buen liderazgo siempre hace una diferencia 

¿Por qué debería tomarse la molestia de aprender más acerca del liderazgo? De hecho, ¿por qué me he esforzado tanto por aprender acerca del liderazgo y destilar estas lecciones durante cuarenta y pico de años? ¡Porque el buen liderazgo siempre hace una diferencia! He observado lo que el buen liderazgo puede hacer. He visto cómo puede cambiar a una organización y tener un impacto positivo sobre miles de individuos. Es cierto que el liderazgo no es fácil de aprender, ¿pero acaso hay algo que valga la pena que sea fácil de aprender? El convertirse en un mejor líder rinde dividendos, pero requiere de mucho esfuerzo. El liderazgo exige mucho de una persona. Es demandante y complejo. Esto es lo que quiero decir:

➤ Liderazgo es estar dispuesto a arriesgarse.

➤ Liderazgo es sentir pasión por hacer una diferencia en los demás.

➤ Liderazgo es sentirse insatisfecho con la realidad actual.

➤ Liderazgo es tomar responsabilidad cuando los demás están presentando excusas.

➤ Liderazgo es ver las posibilidades que ofrece una situación, cuando los demás solo ven las limitaciones.

➤ Liderazgo es estar preparado para sobresalir en medio de una muchedumbre.

➤ Liderazgo es tener una mente y un corazón abiertos.

➤ Liderazgo es la capacidad de sumergir su ego para elegir lo mejor.

➤ Liderazgo es estimular en otros la capacidad de soñar.

➤ Liderazgo es inspirar a los demás con una visión de lo que cada uno puede aportar.

➤ Liderazgo es el poder que ejerce uno para aprovechar el poder de muchos.

➤ Liderazgo es cuando su corazón habla al corazón de los demás.

➤ Liderazgo es la integración del corazón, la mente y el alma.

➤ Liderazgo es la capacidad de preocuparse por los demás, y al hacerlo, liberar las ideas, energía y capacidades de los demás.

➤ Liderazgo es hacer que un sueño se convierta en realidad.

➤ Liderazgo, por encima de todo, es valentía.

Si estos pensamientos en cuanto al liderazgo le aceleran el pulso y agitan su corazón, entonces aprender más sobre el mismo hará una diferencia en usted y usted hará una diferencia en las vidas de otros.

Extracto del libro: “El manual del liderazgo”
Autor: John C. Maxwell 
Editorial: Grupo Nelson/HarperCollins 

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